Eran tiempos difíciles para la juventud, que por el simple hecho de ser joven, provocaba la ira del sástrapa muñequito de papel, como era llamado de forma satírica por parte del pueblo, que oprimido por su gobierno tiránico, no escatimaba esfuerzo para demostrarle de una forma o de otra su inconformidad,
por los atropellos sufridos de parte de los mecanismos de represión de la tiranía Balaguerísta.
Henry Orlando un joven en sus quince primaveras, sonaba con vivir a plenitud, y solo pensaba en ser feliz, su condición humilde, producto de descender de una familia pobre, en la cual no figuraba la imagen paterna; en su humilde morada convivía con su hermano menor Fermín, y su pequeña hermana Tatica la cual pasaba mas tiempo con su padre.
En el ano 1968, la situación política y social de la Republica Dominicana, era muy convulsiva dado que aun estaba latente la admofera de la pos-guerra,
la cual se caracterizo por las persecuciones políticas, las desapariciones, los atentados y los crímenes al graner, a los opositores del régimen opresor del Doctor Joaquín Balaguer.
Crímenes como los del comandante constitucionalista Pichirilo Mejia, la desaparición del abogado Guido Gil, el atentado al dirigente del Partido Revolucionario Dominicana PRD, Doctor Rafael Casimiro Castro y el atentado e intento de asesinato al general del Ejercito nacional Imbert Barrera, son unos cuantos de los hechos atroces cometidos por la neotrujista dictadura del Doctor Joaquín Balaguer. Bajo este ambiente de lucha y opresión se fue desarrollando el joven Henry Orlando, quien de forma paulatina estaba siendo influenciado por los movimientos de oposición al régimen tiránico que cada día hacia mas difícil la vida del pueblo dominicano, y en especial la vida de los jóvenes, la cual no estaba garantizada, en ningún momento ni en ningún lugar, porque la muerte rondaba por todas las callas de la geografía nacional dominicana.
En la escuela elemental Fidel Ferred, estudiaba el joven Henry Orlando junto a su cuatro ano menor su hermano Fermín, allí se mezclo con los dirigentes estuantiles de los diferentes gropos políticos opositores al régimen de facto, estas experiencias le llevaron a formar parte de unos que otros movimientos de protestas estudiantiles, muy frecuentes en la época, y los cuales por lo general siempre tenia un desenlace no muy favorable para los participantes, dado que alborotaba mucho mas el avispero, y las consecuencia eran funestas ya que los niveles de represión eran fortalecidos, y daban pies a que el tirano y sus secuaces especializados en el arte de la represión, tuvieran mas telas por donde cortar.
Pero eso de la represión no eran mas que gajes del oficio, puesto que mientras mas se reprimía a la ciudadanía, mas encendía esto la chispa de de libertad en el seno una juventud indomable, que sonaba con tener una patria libre y soberana, que era lo opuesto a lo imperante en ese momento en la Republica Dominicana; a esa juventud pertenecía el joven Henry Orlando.
En su humilde hogar Henry, Fermín y su madre la señora Luisa trabajaban de sol a sol para poder subsistir de forma paupérrima, Fermín con apenas nueve anos de edad salía diariamente a las calles con su caja de lustrar zapatos, para ayudar con la manutención del hogar, a su corta edad Fermín ya sabia lo que era salir de madrugada no para ir a la escuela como es natural en un niño de nueve ano, sino para buscar el sustento diario, esta rutina la desarrollaba también su hermano mayor Henry Orlando, o el chino como era también conocido Henry Orlando, quien trabajaba en una estación de gasolina, suministrándoles este servicio a los autos que iba a comprar dicho combustible, pero además de este trabajo los hermanos Henry y Fermín realizaron otras tareas en sus tiempos de infancia, puesto que el chino fue despedido de su trabajo en la gasolinera, pues su jefe lo encontró mientras se echaba una pequeña e inofensiva siestecita, lo único que en el momento en que la tomo no era precisamente el momento mas apropiado para echarse una pavita, por lo que lo despidieron en el acto.
Pero esto no vino a ocasionar el desplome de la familia López, apellido de Fermín y de Henry Orlando, ellos con su ingenio lograron buscar otro modo de vida, mientras dona Luisa se dedicaba a lavar ropa, en la casa de uno que otros conocidos, esto para poder sustentarse ella y sus hijos; Después de la cesantía del chino de la gasolinera la cual esta ubicada en la avenida Máximo Gómez después de la avenida José Contreras, los hermanos y dona Luisa empezaron una pequeña empresa, la cual consistía en fabricar fundas de papel para empacar en el mercado. Tanto Fermín como Henry Orlando salían todas las mañana hacia las construcciones de vivienda, en la cual se utilizaban las fundas de cemento, las que eran compradas por los hermanos porque en ellas consistía la clave de su negocio, era esta la materia prima de la fabrica de los hermanos López quienes limpiaban muy bien estas fundas y las convertían en bolsas para cargar las compras en los diferentes mercados de la ciudad capital.
Henry Orlando, Fermín y dona Luisa López después del proceso de reconstrucción de las fundas de envasar cemento, se dirigía hacia los distintos mercados públicos existente en la capital dominicana para comercializar su producto. Es importante resalta las habilidades y destrezas que demostraban los dos hermanos para vender su mercancía, esto tomando en cuenta la edad de los jóvenes, específicamente de Fermín el mas pequeño y que era el mas osado en cuestiones de negocios, esto sin restarle meritos a su hermano Henry Orlando.
Pero lo del joven Henry Orlando no eran los negocios ni el trabajo, el chino tenia en sus anos mozos un espíritud vagabundo lo cual demostró cuando se enrolo en los boy escaos, y con los cuales salía a recorrer el país y se ausentaba de su familia por varios meses ocasionando la preocupación en el seno familiar; después pasarse mas de noventa días ausente, una vez regresaron con una culebra de unos cuatro pies de largo, lo que ocasiono gran revuelo en el vecindario donde nunca antes habían visto algo parecido. Pero lo sorprenden del asunto fue lo hecho por los jóvenes que como en una fiesta de carnaval, o como en un circo, después de exhibirla por tres días en los cuales ninguno dormía cuidando su presa, la mataron la degollaron y luego la cocinaron, y se la comieron como si se estuvieran comiendo un delicioso pollo asado.
El líder del grupo de boy escaos, al que pertenecía el chino era un personaje muy particular, pues contaba con apenas cien libras de peso aproximadamente, pero rendía por uno de peso normal; Cucuyo era su apodo y como todo mundo lo conocía, porque de su vida personal muy poco se sabia, Cucuyo personalmente se encargo del reclutamiento del chino para los boy escaos, que luego se convirtieron en alpinistas, un rango que se obtenía dentro de esa organización partiendo del grado de madures y de la capacidad demostrada en cada una de las diferentes excursiones realizadas por un grupo determinado. Cucuyo muy a pesar de su escasa corpulencia era uno de los mas valientes del grupo tal vez eso explicaba el que fuera su líder absoluto.
En esos tiempos la juventud estaba en una situación extremadamente difícil dada las condiciones políticas que afectaba todo el desarrollo normal de la vida cotidiana en la Republica Dominicana, producto de la inestabilidad política por la que atravesaba el país a causa del régimen de represión, al que tenia sometida la nación el neotrujillista Doctor Joaquín Balaguer. Producto de esa inestabilidad político, social y económica existente en el país, la dictadura tenia en la juventud su principal adversario, muchos eran los jóvenes que se enrolaban en los diferentes movimientos políticos de oposición al régimen nefasto, la mayoría de los cuales fueron asesinados inmisericorde por los esbirros del gobierno de los doce ano; hombre como Homero Hernández, Amin Abel Hasbun, y muchos otros fueron abatidos en las calles dominicana.
Cucuyo con su extraordinario poder de convencimiento pudo convertir el grupo de los Boys Scaos, en algo totalmente diferente y al servicio del regimen de turno.
Asi fue que cucuyo ingreso con casi todos los que eran miembros de los boys scaos a la banda colora, esta inesperada situacion vino a complicarle las cosas al joven
Henry Orlando quien le expreso su negativa al pintoresco linder juvenil, ahora bandolero. Esto de negarse a formar parte de la banda colora le iba a costar muy caro chino,
puesto que fue considerado como una ofensa a la organizacion y se debia cobrar con sangre.
Henry Orlando, Fermin y su madre dona Luisa comenzaron a vivir momentos dificiles, puesto que una ofenza a la banda colora en esos momento era considerada
una accion suicida, que muy pocos se atrevian hacer algo parecido.
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